Los tres primeros años de vida del niño y la niña son decisivos para asegurar una vida sana y productiva

Moquegua.- Los tres primeros años en la vida del niño y la niña son decisivos para asegurar una vida sana y productiva. El primer paso para prevenir la anemia en los niños es evitar que la madre embarazada presente una falta de hierro y, por tanto, anemia. Para saber si una mujer embarazada tiene anemia sólo se necesita realizar un análisis de sangre, a través los controles prenatales periódicos, los cuales permitirán brindar un tratamiento a la futura mamá y prevenir la anemia en el futuro ser.
Cuando el bebé nace, la nueva mamá debe cuidar también de su salud para asegurar la lactancia materna, al menos, durante los primeros 6 meses de vida de su pequeño y en adelante continuar con la alimentación complementaria, que consiste en la ingesta de papillas en base a verduras como espinacas, brócoli, coliflor, betarraga, así también, carnes de vaca, pollo y pescado, yema de huevo, mariscos, pescado, vísceras como: hígado de ternera, mollejas, sangrecita, menestras, lentejas, arvejas, garbanzos y variedad de frutas, plátano, manzana, uvas, mango, papaya y aquellas ricas en vitamina C que contribuyen a la mayor absorción de hierro.
El proyecto Nutriwawa, puesto en marcha con el objetivo de reducir y prevenir la anemia y desnutrición crónica infantil en niños menores de tres años, contempla además la suplementación alimenticia, que consiste en proporcionar multimicronutrientes a todos los niños menores de 03 años.
Estos multimicronutrientes son entregados gratuitamente en los Controles de Crecimiento y Desarrollo de cada establecimiento de salud; es una presentación de hierro en polvo que contiene vitamina A, que mejorará las defensas; vitamina C, para la construcción de las células; y Zinc, para la mejora de las defensas y reconstrucción de las células. Las madres deberán proporcionarlo a sus niños en las dos primeras cucharas de comida.
Según las estadísticas del Centro Nacional de Alimentación y Nutrición (CENAN) e Instituto Nacional de Salud (INS), los niños pobres y no pobres sufren de anemia; destacando que la anemia no es un tema de situación económica sino de desconocimiento de los padres de familia, que dan alimentos que no les proporcionan los suficientes nutrientes a sus hijos, es decir no balancean la  alimentación.

¿Te ha gustado? Compártelo:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*