Corrupcion: La corrupción es un mal que golpea al pais

Encuesta de Proética. Se aplicaron seis mil encuestas en 16 ciudades del país. En la autopercepción, Puno figura como una de las ciudades más corruptas. Nueve de cada 10 ciudadanos creen que en esa ciudad hay actos irregulares. Luego figuran Moquegua y Arequipa. El 15% admite haber dado regalos por un trámite.
María Eugenia Salas
Cortesía: La República
La corrupción es un mal que golpea al país. Los peruanos la identifican como el segundo problema nacional, según la VII Encuesta Nacional de Proética, elaborada por Ipsos APOYO Opinión y Mercado S.A. El estudio se aplicó en 26 ciudades. Los entrevistados perciben que existen hechos irregulares en su lugar de residencia. En el sur del país, Puno figura como una de las ciudades en donde hay una alta percepción de actos irregulares. Los ciudadanos tienen desconfianza en sus autoridades. Creen que cometen irregularidades y no reciben sanciones por ello. Además, en la región altiplánica se desarrollan actividades ilegales como el contrabando, la minería informal y el narcotráfico. Sus operadores no solo meten miedo, sino sobornan a la autoridad para operar con total impunidad. Casi nueve de cada 10 entrevistados indican que su ciudad es muy corrupta o corrupta. Moquegua se ubica cuarta, aquí ocho de cada 10 aceptan que existen hechos al margen de la ley. En esta región los ex alcaldes y ex presidente regional aparecen implicados en malos manejos. El Poder Judicial tiene la palabra. 

En Cusco, Arequipa y Tacna, la autopercepción de corrupción se da en siete de cada 10 consultados.

MORDIDA GENERALIZADA

El 83% del total de los entrevistados considera que existe corrupción en el país. El porcentaje creció en tres puntos en relación a la medición hecha en 2010.

Cuando se pregunta si alguna vez le solicitaron o dio algún regalo, propina o soborno a algún funcionario del Estado para agilizar un trámite o evitar que le apliquen una multa, el 15% responde que sí. Este margen prácticamente duplicó el 8% que se registró el año pasado.

La investigación revela aparentes mejoras en torno a la tolerancia de la corrupción. Mientras en 2010, el 12% aceptaba la corrupción, en 2012 este grupo se redujo a 7% y el rechazo definitivo creció en nueve puntos, hoy el 27% cuestiona los actos al margen de la ley.

Y SE DENUNCIA 

Sin embargo, las respuestas revelan que se incrementaron las personas que justifican el pago de un coima. La aceptación pasó de 19% al 23%.

De las personas a las que les solicitaron una “propina”, solo el nueve por ciento refiere haber formulado la denuncia de corrupción.

Tres de cada cinco personas sostiene que formuló la acusación por principios. Empero, entre aquellos que no reportaron la irregularidad, casi la mitad respondió que no lo hicieron porque quisieron evitarse problemas o no sirve de nada.

Otros indicaron que no lo hicieron porque no podían probar la denuncia o los responsables no serían perseguidos.

El 52% de los casos, seis mil encuestados, indica que desconoce hacia qué instituciones dirigirse para formular una denuncia de corrupción.

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