Inti Raymi, el pasado y el presente del Cusco

SACSAYHUAMAN. El Inca recurre a su padre el Sol para pedir protección a todos los integrantes de su pueblo. 0 FIESTA. Ayer fue la celebración central por el “Día del Cusco” con la escenificación de la Fiesta del Sol.
Unas 120 mil personas, entre turistas internacionales, nacionales y pobladores del Cusco apreciaron la ceremonia.
José Víctor Salcedo. Cusco. El Inca alza la cabeza y clava una mirada fija a su padre el Sol. Con voz firme y pausada le pide paz para el país, unidad y felicidad, y que cesen las envidias y peleas. El inicio del nuevo año andino, empieza con la Fiesta del Sol. La ceremonia del Inti Raymi se vivió ayer en el complejo arqueológico de Sacsayhuaman en Cusco. Hubo masiva asistencia de turistas nacionales y extranjeros y limitaciones para que la población local pueda apreciar esta celebración. La solemnidad de la Fiesta del Sol se inició a las nueve de la mañana. Dentro del antiguo Koricancha, el Inca y su séquito imperial expresaron su saludo al Sol. El soberano del Tahuantinsuyo, encarnado por el actor cusqueño Nivardo Carrillo, y unos 800 actores entre profesionales y aficionados, revivieron la antigua ceremonia inca.
ENCUENTRO DE TIEMPOS Todos parten en procesión del Koricancha a la Plaza de Armas. Allí los soldados de los cuatro suyos (Antisuyu, Kuntisuyu, Collasuyu y Chinchaysuyu) esperaban a su gobernante. La multitud que está en la plaza y los que siguieron al séquito inca desde el Korincancha, callan cuando el Inca ingresa. El general de confianza del Inca, el Sinchi se encarga de abrir paso para que el soberano del antiguo Perú ingrese. Ahí empezó la segunda etapa de la Fiesta del Sol: el “encuentro de dos tiempos”. El rito de la chicha precedió al pedido del Inca de llamar a la actual autoridad que gobierna su imperio. El alcalde del Cusco, Luis Flórez García, sube hasta la ubicación del Inca, quien le entrega la vara de mando y el Khipucamayoc, encomendándole gobernar la ciudad con justicia y sabiduría. CEREMONIA CENTRAL Son las dos de la tarde. Han pasado cinco horas desde el inicio de la ceremonia. El Inca y su séquito llegan a Sacsayhuaman para la ceremonia central. Los generales de los cuatro suyos informan las noticias de sus pueblos. No todas son buenas. El general Amaru, Señor del Collasuyu, informa que la falta de lluvias afecta la producción agrícola. El general Atoq, Señor del Kuntisuyo, revela que las cosechas se malograron por las lluvias y el granizo. Los generales Yupanqui, Señor del Antisuyu, y Rumiñawi, del Chinchaysuyu, trajeron las buenas noticias. Las batallas fueron victoriosas y el imperio sigue ampliando sus dominios. El Inca ordena que se haga la ceremonia de la chicha. Luego viene el rito del fuego. Cuentan los cronistas que en la época de los Incas se mandaba a apagar el fuego de todo el imperio antes del Inti Raymi, ese día el Inca encendía un nuevo fuego enviado a los confines del imperio en señal de un nuevo inicio. El sacrificio de una llama es la ceremonia final en homenaje al Sol. Los incas pensaban que en el corazón del animal se preveía el destino para el imperio. Para este nuevo año son favorables. El Sol se oculta, ya no deslumbra sus rayos. El Inca agradece a su padre y cae de rodillas. El Inti Raymi termina.

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