Abriguemos a nuestros niños, ante cambios bruscos de temperatura que incrementan los resfríos

Con la llegada del otoño se presenta una sensación de frío, sobre todo en las primeras y últimas horas del día; éste cambio brusco de temperatura puede ocasionar aumento de casos de infecciones respiratorias como resfrío común, faringitis o la peligrosa neumonía, afectando en su mayoría a los niños menores de cinco años y a los adultos mayores.
Por lo que, los padres de familia deben evitar exponer a sus hijos a las corrientes de aire, utilizar ropa adecuada y cambiar inmediatamente la vestimenta del niño en caso que haya sudado. Proteger a los niños alimentándolos con leche materna exclusiva durante los primeros seis meses de vida, cumpliendo además con el calendario de vacunación y proveerlos de una alimentación rica en vitaminas A y C, contenidas en frutas y verduras.
Así mismo, las madres o cuidadores de niños deben tener en cuenta los signos de alarma de las Infecciones Respiratorias Agudas, como son: tos persistente, dolor de garganta, respiración rápida (hundimiento debajo de las costillas), falta de apetito, secreción, fiebre y dificultad para lactar.
 La población debe evitar la automedicación en los pequeños, a fin de disminuir el riesgo de las infecciones respiratorias ya que esta mala práctica sólo empeora su salud. Los niños deben ser atendidos por especialistas de los diferentes establecimientos de salud, para evitar casos graves como bronquitis y neumonías.

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